“Abandono confiado a Dios”: Cuarta peregrinación

abril 11, 2019

“Hemos venido aquí para comenzar con Jesús el viacrucis. Para comenzar este camino que lo llevará hasta el Gólgota, hasta el momento de su muerte en cruz y su resurrección.” Estas son las palabras pronunciadas por Fr. Ramzi Sidawi, ecónomo de la Custodia de Tierra Santa, en su homilía, que tuvo lugar en la capilla de la condena, en el contexto de las peregrinaciones cuaresmales. En esta cuarta etapa, los frailes de la Custodia celebraron la Eucaristía en el lugar que recuerda la condena de Cristo. La capilla, realizada en 1903 en el lado oeste del claustro del convento de la Flagelación, es llamada también Lithostrotos, palabra de origen griego que significa pavimento de piedra. Las lecturas referidas al lugar santo recordaron los momentos en los que Pilatos se lavó las manos ante la multitud que pedía la muerte de Jesús. “De la multitud que seguía a Jesús antes de entrar en su pasión —subrayó Fr. Ramzi—, la que buscaba a Jesús por sus palabras hermosas, la que buscaba a Jesús para obtener alguna curación, para tocarlo, obtener una gracia…, ya no queda nadie. Pero Él se abandona en Dios y en las manos de Dios, ciertamente esta no será la última palabra de Dios para él.” En este último paso del camino cuaresmal, antes de la Semana Santa, fieles y peregrinos se unieron a la comunidad franciscana para rezar. “¿Cómo seguir a Jesús en el camino de la cruz? Concluyó en su homilía. Quiere que le sigamos en el camino de la cruz como él la vivió, porque si a ojos de los hombres parecía un fracaso total, en el corazón de Jesús es un abandono confiado en las manos del Padre. Pedimos al Señor que nos haga vivir bien este tiempo, y salir más fuertes en la fe, para que podamos proclamarlo Rey del Amor, de justicia y de paz.”

El Mar de Galilea, con una espléndida apariencia de plenitud. Aunque todavía no ha alcanzado su límite….

….máximo, el nivel de las aguas en el Mar de Galilea (Kinneret para los judíoas) ha pasado en muy poco tiempo de la alarma por sequía a una abundancia que el meteorólogo Barry Lynn, en declaraciones a Jerusalem Post, calificó como de proporciones bíblicas

“José predijo siete años de abundancia seguidos por siete años de hambre”, dijo Lynn, “pero en nuestro caso hemos tenido siete años de sequía seguidos ahora por una lluvia inesperada“.

En efecto, a consecuencia de unas precipitaciones situadas un 131% por encima de la media, las aguas llegaron a crecer 11 centímetros en un solo día. En total, ha crecido 2,8 metros desde el inicio de las lluvias.

Las aguas han llegado cuando más necesarias eran. Foto: Mendy Hechtman/ Flash90 / Arutz Sheva 7.

El también conocido como Lago de Genesaret  o Mar de Tiberíades es el principal reservorio de agua del estado de Israel, por lo que estas noticias están siendo bienvenidas. Lo curioso es que esto sucede cuando estaban a punto de alcanzarse los niveles más bajos desde 1926, cuando empezaron a registrarse. Todo el país se ha visto beneficiado de esta abundancia, también el Mar Muerto.

Un nuevo nombre bíblico encuentra su primera confirmación arqueológica en la Ciudad de David

Por Fundación Tierra Santa –

7 abril, 2019

La arqueólogo Sveta Pnik, en el lugar donde fueron halladas las piezas. Foto: Eliyahu Yanai, Ciudad de David.

Carmelo López-Arias / Fundación Tierra Santa

El Rey Josías “hizo lo recto a los ojos de Yahveh y anduvo enteramente por el camino de David su padre”, afirma la Biblia (2 Re 22, 2). El  segundo libro de los Reyes describe su reinado sobre Judá entre 640 y 609 a.C., y su profunda reforma religiosa para limpiar todo rastro de cultos paganos. Entre otras cosas, “suprimió los caballos que los reyes de Judá habían dedicado al Sol, a la entrada de la Casa de Yahveh, cerca de la habitación del eunuco Netán-Melék, en las dependencias, y quemó el carro del Sol” (2 Re 23, 11).

De este Netán-Melék, miembro de la corte de Josías, no existía hasta ahora ninguna referencia arqueológica. Pero dos arqueólogos, Ayyala Rodan y Sveta Pnik, han hallado una prueba en las excavaciones del aparcamiento Givati, en la Ciudad de David de la Jerusalén vieja.

Sello de Netán-Melék. Foto: Eliyahu Yanai, Ciudad de David.

Se trata de un pequeño sello de cerámica con la inscripción, escrita en paleo-hebraico, “(perteneciente) a Netán-Melék, sirviente del Rey“. Fue encontrado junto a otro sello de similar tamaño, pero fabricado en ágata azul. Ambos hallazgos son también importantes porque “hablan mucho sobre la Jerusalén de esa época”, según dijo Yiftah Shalev, arqueólogo de la Autoridad de Antigüedades de Israel, a The Times of Israel.

Lo interesante es, sobre todo, la vinculación al lugar en el que fueron encontrados, explicó el doctor Shalev, pues la zona de excavaciones donde aparecieron es un antiguo centro administrativo de la Jerusalén de la época del Primer Templo, en los inicios de su expansión hacia el oeste, y por tanto “no es casualidad que hayan sido encontrados ahí” y aportan información y contexto sobre la historia anterior a la destrucción de la ciudad por los babilonios en 586 a.C.

La zona de excavación del aparcamiento Givati, en la Ciudad de David. Foto: Kobi Harati.

Tanto Shalev como el profesor Yuval Gadot, de la Universidad de Tel Aviv, consideran que estos objetos son signo de “la estructura muy desarrollada del sistema administrativo del Reino de Judá” y sirven para comprender “el estatus económico de Jerusalén durante el periodo del Primer Templo, así como información personal sobre los funcionarios más próximos al Rey”, como sería el citado Netán-Melék.

Aunque los arqueólogos no pueden afirmar con certeza absoluta que el Netán-Melék del sello encontrado sea el de la Biblia, “es imposible ignorar algunos detalles que los vinculan“, señala ese nombre yel que cita la Biblia, señala el doctor Anat Mendel-Geberovich, de la Universidad Hebrea de Jerusalén. En efecto, los lingüistas confirman que el hecho de que tanto en el sello como en las Sagradas Escrituras aparezca citado sin apellido da idea de su importancia en el Reino de Judá, lo que concordaría con que su sello se encuentre precisamente en esa zona de la Ciudad de David.

Tota la Setmana Santa a Catalunya Religió

CR) Tota l’agenda de Setmana Santa, un anys més disponible a Catalunya Religió. Amb diversos mapes recollin la informació dels actes més rellevants de Setmana Santa a Catalunya: els actes als carrer, les representacions de la passió i les propostes per viure amb intensitat els dies de Pasqua.

Un dels continguts més consultats del portal és el mapa de les processons que aquests dies surten al carrer a tots els racons de Catalunya. En el mapa hi podreu trobar indexades i localitzades gairebé 150 processons. En un altre mapa també podeu consultar el calendari de les representacions de la Passió que s’alleguen diversos dies.

Per els dies de Pasqua, també recollim diverses propostes de trobades per viure en grup o en família els dies de la Pasqua, amb propostes especialment dirigides als joves.

Si coneixeu alguna processó no inclosa en el mapa, podeu respondre un qüestionari des clicant aquí. Si voleu que alguna Passió, celebració de la Pasqua o processó estigui inclosa en els mapes de la Setmana Santa de Catalunya Religió, ens podeu escriure redaccio@catalunyareligio.cat

D’altres d’anys podeu consultar també el joc bíblic “Qui és qui per Setmana Santa” i les propostes de cinema per aquests dies.

 



El cardenal Sandri convoca la Colecta Pro Terra Sancta y anuncia «una recuperación de las peregrinaciones»

La Santa Sede ha convocado un año más la Colecta Pro Terra Sancta, que tradicionalmente se recoge el Viernes Santo, como fuente principal para el sostenimiento de la vida que se desenvuelve en torno a los Santos Lugares, y como instrumento del Papa, a través de la generosidad de los fieles de todo el mundo, para respaldar a las comunidades católicas de Oriente Medio.

Según informa la Congregación para las Iglesias Orientales, el dinero se destina al mantenimiento de los Santos Lugares y a favorecer la presencia cristiana mediante actividades de solidaridad y el mantenimiento de estructuras pastorales, educativas, asistenciales, sanitarias y sociales. Las comunidades beneficiadas se encuentran en Jerusalén, Palestina, Israel, Jordania, Chipre, Siria, Líbano, Egipto, Etiopía, Eritrea, Turquía, Irán e Irak. La mayor parte de la recaudación va a los franciscanos de la Custodia de Tierra Santa, y el esto lo dedica la propia Congregación para la formación de seminaristas y sacerdotes que luego van destinados allí.

El año pasado los católicos contribuyeron a esta causa con 8.633.099,88 euros, de cuyo empleo la Santa Sede y la Custodia ofrecen una información detallada. Incluye inversiones en restauración, mantenimiento o mejora de casi todos los lugares de culto en las principales localidades del Nuevo Testamento, así como obras sociales de todo tipo: becas de estudio, centros de orientación familiar, mejoras en escuelas de Belén, Jerusalén o Jericó e incluso viviendas sociales para personas sin recursos o matrimonios jóvenes.

La carta dirigida a todos los obispos del mundo por el cardenal Leonardo Sandri, prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, celebra que, “en el último periodo, asistimos con esperanza a una cierta recuperación del flujo de las peregrinaciones, tocando con la mano el gozo de la fe de tantos fieles que llegan a Tierra Santa, cada vez más numerosos, desde China, India, Indonesia, Filipinas y Sri Lanka”. Y añade que “esa vitalidad apostólica es un signo grande para las comunidades locales, y un estímulo para las de Occidente, a veces tentadas por el desaliento y la resignación en el vivir y testimoniar la fe en lo cotidiano”.

El cardenal recuerda que en Tierra Santa se encuentran “los lugares y acontecimientos que han cambiado el curso de la historia de la humanidad y la existencia personal de cada uno de nosotros: son los lugares y los acontecimientos que nos transmiten la memoria viva de todo aquello que el Hijo de Dios encarnado ha dicho, realizado y sufrido por nuestra redención”. Es conocido que las peregrinaciones, aparte del beneficio espiritual que reportan a los peregrinos, son esenciales para la continuidad de una comunidad cristiana viva en los Lugares Santos, porque permiten la conservación de puestos de trabajo.

De ahí que la finalidad de la colecta Pro Terra Sancta les tenga muy presentes: “Reviviendo los misterios de nuestra salvación, pensamos con mayor intensidad en los hermanos y hermanas que viven y testimonian la fe en Cristo, muerto y resucitado en Tierra Santa, expresándoles también nuestra solidaridad en la caridad”, afirma el cardenal Sandri.

Jerusalén, según Chesterton: el relato de su viaje en 1920, una muestra de amor a la Ciudad Santa y sus habitantes

Por Fundación Tierra Santa –

25 marzo, 2019

G.K. Chesterton, junto a su amigo el escritor judío y sionista Israel Zangwill.

Carmelo López-Arias / Fundación Tierra Santa

El día que Gilbert Keith Chesterton (1874-1936) llegó a Jerusalén cayó una nevada propia del fin del mundo. Era el 28 de enero de 1920 y la ciudad santa quedó “sellada como un pueblo en Noruega o en el norte de Escocia”. Los lugareños le confesaron que no había registro de algo similar en los últimos cuatro siglos. Él quedó aislado en su hotel y empleó el tiempo en escribir las primeras páginas de La Nueva Jerusalén (Ediciones More).

El evento fue trágico. Algunos niños quedaron atrapados por la nieve y cubiertos por ella de tal manera que desaparecieron y fueron encontrados dos o tres días después, congelados. Un suceso extraordinario, aunque, como recuerda el escritor inglés, lo que no es extraordinario en Palestina es el invierno.

Chesterton, que de todo sacaba punta, aprovechó para defender la estética navideña que el engreimiento de muchos racionalistas considera pietista y kitsch: esas postales que representan el portal de Belén bajo la nieve no son “vulgares mentiras” ni “ficciones populares”. Y tienen un sentido último, el mismo en la localidad donde nació Jesús que en cualquier aldea británica: transmitir “que Cristo no es meramente un sol de verano para los afortunados, sino un fuego de invierno para los desgraciados“.

La visión cercenada por la soberbia

El viaje de Chesterton a Tierra Santa había comenzado un mes antes. Salió de su hogar en Beaconsfield con la idea y el encargo de este libro en la cabeza, y hoy es un lujo ver aplicada su mirada penetrante a los lugares sagrados. A los que defiende por lo que son (o eran), no por lo que el viajero querría que fuesen. Tiene palabras muy duras para los críticos occidentales que se olvidan de que Jerusalén no es un lugar para ellos, sino para Dios en primer lugar, y para quienes allí viven, después.

La Jerusalén de los años 20 que conoció Chesterton. Fuente: Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.

Como el hecho de que tenga una estructura de ciudadela y fortaleza: “Las antiguas razas y religiones que pelearon por esta ciudad estaban todas de acuerdo en esto, aunque difirieran en prácticamente todas las demás cosas… La consideraron como algo que debía ser definido y defendido“.

O la circunstancia de que todas las culturas que pasaron por ella durante milenios dejaron obras perdurables, desde la Iglesia del Santo Sepulcro a la Mezquita de Omar, pero el espíritu cientificista del siglo lo único que supo hacer fue un agujero en sus murallas “para gloria del Emperador alemán”.

O la suficiencia de quien, como “el culto gentleman inglés… ciego con respecto a sí mismo”, se permite criticar “que la devoción popular allí es débil y decadente, y especialmente que el arte religioso es abigarrado y grotesco”, una caótica superposición de estilos. Chesterton reprocha ese pensamiento porque obvia lo esencial: la fe de quienes han hecho ese arte y la caridad de las hermandades monásticas sin las cuales “no quedaría hoy en día nada que ver en Jerusalén”.

Los cristianos de Jerusalén, “salvo por pocos años después de Constantino y otros pocos después de la primera Cruzada, prácticamente siempre han sido perseguidos“. En la “época larga y aparentemente eterna del poder musulmán”, “un hombre en Jerusalén estaba en el centro del Imperio Turco… Debe haberles parecido como si la Tierra entera le perteneciera a Mahoma“. Y, sin embargo, a lo largo de los siglos la “tenacidad” de los cristianos ha mantenido viva una llama allí donde cualquier “moda” moderna habría perecido en breve tiempo. Hay que tener más “humildad histórica”, exige Chesterton: “Todo lo que ha desfigurado al santuario no proviene de la Edad Oscura, sino de la Edad de la Razón”.

Y no habla solo de arte: también de “esa maldición de una sociedad sin religión (desconocida en las sociedades religiosas tanto musulmanas como cristianas” que es “la detestable negación de toda dignidad al pobre“.

El islam y las Cruzadas

En La Nueva Jerusalén, Chesterton ejemplifica en “la libertad de las mujeres cristianas de Belén” (entonces allí los cristianos eran muy numerosos) y la caballerosidad con la que son tratadas las diferencias entre el cristianismo y el islam, al que considera -sin dejar de reconocer las virtudes de su cultura- una “gran religión de la simplicidad“: consiste en “un único movimiento en una sola dirección”. “A los musulmanes”, dispara, “igual que a los bolcheviques, les parecía evidente que su credo sencillo era adecuado para todo el mundo, por lo que deseaban imponerlo a los demás de esa manera particularmente avasalladora”.

En efecto, el hecho fundamental “acerca de esas ciudades y provincias del cercano Oriente, que es incesantemente olvidado pero debería ser recordado permanentemente, es que una vez fueron tan romanas como la Galia” y “la cultura cristiana es más antigua que la musulmana”. El islam fue “un ataque agresivo contra la vieja y ordenada civilización de estas tierras… El islam fue el invasor y la Cristiandad la invadida“.

Por eso dedica un capítulo entero a exponer y defender El sentido de las Cruzadas. Las defiende como guerra defensiva, pero también como guerra religiosa: “Fue un movimiento religioso, pero también algo perfectamente racional“. Con su habitual gusto por la paradoja, Chesterton explica su teoría de que solo las guerras de religión tienen justificación y lógica: “La guerra religiosa es en sí misma mucho más racional que la guerra patriótica”, porque su objetivo “es la paz mental tanto como la material”, es “el acuerdo… Apunta a la igualdad, mientras que la guerra nacional apunta a la superioridad. La conversión es la única clase de conquista de la que el conquistado debe alegrarse”.

Las Cruzadas, explica fue un “contraataque”: “Fue el ejército de defensa tomando la ofensiva, y empujando al enemigo hacia sus bases”. Porque “mucho antes de que los cruzados  hubieran soñado cabalgar hacia Jerusalén, los musulmanes habían llegado a las puertas de París“. Un movimiento tan popular, que no duda en calificarlo como revolución, porque “no se trató de un movimiento seguido por la plebe”, sino de “un movimiento conducido por ella“.

Ricardo Corazón de León, combatiendo a las puertas de Jerusalén, en un cuadro de Fortunino Matania (1881-1963).

Y aunque logró cosas importantes, como la conquista de Jerusalén y el Reino Latino, la sensación de fracaso cuando los musulmanes dieron la vuelta al resultado -bien que mucho tiempo después- con Saladino hizo que la sociedad medieval muriese “de desencanto”. Chesterton atribuye a ese desencanto el fin de una Edad Media a la que defiende con razón y pasión: “Las corrientes de vida que corrían a través de los gremios y las escuelas y las órdenes de caballería y las hermandades de frailes cambiaron y se congelaron extrañamente”.

¿Un obstáculo a la beatificación de Chesterton?

La idea de abrir un proceso de beatificación de Chesterton ha ido ganando fuerza con el paso de los años. A mediados de 2013 comenzó una investigación preliminar, autorizada por el obispo de Northampton, Peter Doyle, que cinco años después ha concluido, y parece que con buenas perspectivas.

Uno de los obstáculos que aparecen es su supuesto antisemitismo, una acusación que ya padeció en vida. Y uno de los lugares donde la responde de forma más completa es en La Nueva Jerusalén.

Chesterton es decididamente sionista: “Sería mejor para todos si Israel gozara de la dignidad y responsabilidad distintiva de una nación independiente… dándole a los judíos un hogar nacional, preferentemente en Palestina“. Esto lo escribe en 1922, cinco años después de la Declaración Balfour que comprometió al gobierno inglés en ese proyecto.

Pero la realidad era que numerosos judíos en todo el mundo eran decididamente antisionistas, y querían permanecer en las sociedades que les habían acogido generaciones -en algunos casos, muchas generaciones- atrás. Se sentían plenamente integrados, pero ¿lo estaban? Chesterton consideraba que “los judíos son judíos, y, como consecuencia lógica, no son rusos, o rumanos, o italianos o franceses”. Él y otros eran acusados de antisemitas por querer “dar a los judíos la dignidad y el status de una nación independiente” y que “los judíos fueran representados por judíos, vivieran en una sociedad judía, fueran juzgados y gobernados por judíos”. “Si esto es antisemitismo, entonces soy antisemita”, proclama, pero enseguida aclara la paradoja: “Parecería mucho más racional llamarlo semitismo“.

El Muro de las Lamentaciones, en torno al año 1900.

Que esta posición no incluía odio en modo alguno, se traduce en el reproche que hace a quienes alababan a los judíos cuando eran capitalistas, pero los atacan ahora que son bolcheviques. No es su caso: “Existen buenos, honorables y magnánimos judíos de todos los tipos y rangos, hay muchos de ellos entre mis propios amigos a los que me siento profundamente ligado como pertenecientes a mi mismo rango“. Pero para Chesterton es vital “reconocer la realidad de los problemas judíos”, y “pretender que no existe el problema es precipitar la reacción de una impaciencia racional que, desgraciadamente, solo se puede expresar en la forma irracional del antisemitismo“.

Justo lo que él quería evitar. No solo en Inglaterra. También en la misma Tierra Santa que había conocido en su viaje, donde “el miedo hacia los judíos en Palestina, racional o no, es una cosa que debe ser combatida por la razón“.

“Cuanto más leo a Chesterton”, afirma Melanie McDonagh en el Daily Telegraph, donde se opone a la beatificación, pero por otras razones, “más veo que no tuvo nunca nada que ver con el odio, salvo el odio a las ideas, y que evitó a cualquiera que abrigase odio étnico. Más aún, procuró defender con su pluma a las víctimas de esas ideas”.

Un único recuerdo

A su regreso de Tierra Santa, Chesterton solo traía un recuerdo: un “anillo barato de metal colorido como cobre o bronce” con la palabra Jerusalén grabada en griego. Cuyo valor, explica, residía sobre todo en que no podía comprarse en el Strand, la gran calle comercial de Londres. Genio y figura.

Celebrada la fiesta de San José en el lugar donde vivió la Sagrada Familia

El 19 de marzo se celebró la fiesta de San José en todo el mundo, pero aquí en Nazaret, donde vivió este hombre justo, la fiesta tuvo un carácter especial.

“La casa de San José, como decía San Pablo VI, es una escuela, Nazaret es una escuela y en esta escuela de San José enseña el trabajo, la dignidad del trabajo. Es lo que enseña el Hijo de Dios, el Verbo Encarnado. Como dice la Gaudium et Spes 22, aquí él pensó con una mente humana, trabajó con manos humanas.”

Aquí se reunieron devotos de San José procedentes de todo el mundo.

“Es un modelo para mi vida, también para un futuro matrimonio, para una futura familia. (…) Sobre todo saber vivir en la vida diaria con esta sencillez y esencialidad, que hace que en el ámbito familiar se ocupe de las cosas más comunes. Al mismo tiempo hace extraordinario lo que es ordinario. Para mí San José es un modelo, el marido de María, perfecto, casto, pero al mismo tiempo un hombre luchador, que lucha, que deja ese espacio femenino de María para nuestra vida.”

Al caer la tarde llega el culmen de la jornada, con la entrada solemne del vicario de la Custodia de Tierra Santa, Fr. Dobromir Jasztal, en la Basílica de la Anunciación. La entrada solemne fue seguida de la celebración eucarística frente a la gruta en la que el Verbo de Dios se hizo Carne.

En la monición de la misa, el franciscano afirmó que el Evangelio no dice nada de San José más que limitarse a citar su nombre. El lenguaje del Padre Putativo de Jesús fue el silencio, la escucha de las voces angelicales en sueños y su trabajo. A pesar de ello, después de la Madre de Dios, San José es el primero en ser nombrado y honrado. Un santo que comprendió el sentido de su existencia, obedeció y tuvo fe en el Señor.

La homilía fue pronunciada por el párroco latino de Nazaret, Fr. Amjad Sabbara. El sacerdote resaltó el hecho de que José fue el hombre del silencio. Hoy, ante las complicaciones de la vida, nos enseña a entender nuestra historia, buscando al Señor.

La jornada concluyó con la bendición en la cripta de la Iglesia de San José, o Iglesia de la Nutrición, construida donde se cree que se encontraba la Casa de San José, en la cual acogió a María tras el mensaje del Ángel y donde, por tanto, creció Jesús.

«QUAN TORNI»: UN DOCUMENTAL DE FERNANDO DE HARO PETQUÈ SEMPRE HI HAGI CRISTIANS A TERRA SANTA.

Dia 20 de Març de 2019

Aquest dimarts es va presentar a Madrid, a la sala d’actes de la Facultat de Ciències Econòmiques i Empresarials de la Universitat CEU San Pablo, el documental Quan torni, dirigit pel periodista Fernando d’Haro, qui a través de diferents històries personals mostra in situ el risc de despoblació cristiana de Terra Santa.

A més del director, van intervenir en l’acte Alfonso Bullón de Mendoza, president de la Fundació Universitària San Pablo CEU, i Luis Hernando de Larramendi, president de la Fundació Ignasi Larramendi, col·laboradora del projecte.

El documental comença a Gaza. El rodatge es va realitzar durant l’últim conflicte. Aquesta estreta franja de terreny ha patit un gran èxode de cristians en els últims anys i són ja menys d’un miler. A l’espectador se li ofereix també un relat en primera persona d’batejats que viuen a Betlem, Jericó i Ramallah (territoris palestins). S’explica, de la mateixa manera, la situació dels cristians de Galilea (al nord d’Israel) i dels que viuen a Jerusalem, una ciutat en la qual cada vegada hi ha menys pluralisme religiós.

Quan torni denuncia la discriminació que pateixen els cristians en la terra en la qual va néixer el cristianisme. Però, sobretot, recull el testimoni d’unes persones que perceben com una vocació molt especial la seva permanència en un món que, sovint, se’ls ha tornat hostil.

Es tracta del vuitè documental de Fernando de Haro i la productora N Medi dedicat als cristians perseguits. El primer d’ells, Walking next to the wall, va ser rodat a Egipte i està dedicat als coptes. El segon, Nasarah, gravat al Líban, està dedicat als sirians i iraquians perseguits pel Daesh. El tercer, Al·leluia, a Nigèria. El quart, One, a l’Índia. El cinquè, Nínive, als quals van haver d’abandonar les seves cases i els seus pobles, situats a prop de Mossul a l’Iraq. El sisè, Remnant, als cristians de Síria. El setè, Good Pla, dedicat als cristians de la Xina. Tots ells estan disponibles a la plataforma Vimeo.

ELS FRANCISCANS DIGITALITZEN 130.000 IMATGES DE TERRA SANTA I ESTUDIS ARQUOLÒGICS

Publicat el 11 de maç del 2019

Tot un patrimoni fotogràfic de la Missió arqueològica franciscana a Terra Santa que es realitza des de l’Studium Biblicum Franciscanum de Jerusalem ha estat custodiat gràcies a la digitalització de més de 130.000 imatges que parlen de la història i activitat arqueològica per anys realitzada en els sants llocs.

Molts arqueòlegs franciscans van dedicar la seva vida a importants troballes en els terrenys que estan esmentats en les Sagrades Escriptures, tant en l’Antic com en el Nou Testament. Entre ells hi ha el pare Michele Piccirillo, així com els sacerdots Bellarmino Bagatti, Virgili Corbo, Piedro Kascalder i Stanislao Loffreda, que a més de lliurar-se a la seva vocació franciscana, van convertir l’arqueologia en la seva segona vocació.

Aquests llocs arqueològics, les excavacions, els fragments i objectes troballes, així com la vida quotidiana dels frares van ser trobats en un sens fi de negatius, pel·lícules, fotografies i postals, que han estat recuperats pel Studium Biblicum Franciscanum gràcies a un procés de digitalització que va començar l’any 2012.

Fra Pius D’Andola, ofm, que va conèixer al pare Piccirillo i va treballar amb ell, en entrevista amb Christian Media Center, va parlar sobre el procés de digitalització de les imatges: “Vaig tenir la confiança del Pare Piccirillo la confiança de treballar en digital … Cada vegada que venia aquí omplia la bossa de pel·lícules … I les primeres 10.000 imatges escanejades les vaig fer a Itàlia. En morir ell, tot es va aturar. I em sentia malament tant per la mort del pare Piccirillo com també perquè tot s’havia bloquejat “.

El pare Pius D’Andola, en un moment del procés de digitalització.

“Venim un mes o dos a l’any i hem arribat a digitalitzar més de 130.000 imatges. Crèiem haver acabat … I en canvi, entre les pel·lícules trobem altres pertanyents als pares Bagatti, Loffreda, Corbo i, al mateix Piccirillo i altres milers no sabem de qui són “, va afegir.

El Studium Biblicum Franciscanum de Jerusalem és una institució científica per a la investigació i l’ensenyament acadèmic de les Sagrades Escriptures i de l’arqueologia dels països bíblics.

Va néixer l’any 1901 per desig de la Custòdia de Terra Santa, a càrrec dels germans franciscans, funcionant de manera ininterrompuda des de 1924. A partir de l’any 1960 forma part de la Pontifícia Universitat Antonianum de Roma, convertint-se en 2001 en Facultat de Ciències bíbliques i Arqueològiques.

Disposa d’un centre d’investigacions bíbliques a partir dels aspectes lingüístics, històrics, teològics i ambientals; amb un especial èmfasi a l’estudi de l’arqueologia bíblica, de manera particular al redescobriment dels llocs sagrats del Nou Testament i l’Església primitiva a Terra Santa. Natzaret, Cafarnaüm, Jerusalem, Betlem, Ain Karem, Magdala, Tabgha i Tabor, són algunes de les seves principals excavacions.

També hi ha un centre didàctic, un museu en el qual s’exposen objectes significatius de les excavacions arqueològiques, i una biblioteca especialitzada amb al voltant de 56.000 volums.

Pres de Gaudium Press.